La música, como todo
producto cultural, es algo que cambia, muta, se fusiona y evoluciona. Cada vez que hay un adelanto tecnológico aplicable en
la música esta lo absorbe y cambia con él. Cada uno de estos adelantos ha alterado la música, y en esta
entrega de Ars Futura les quiero compartir un ejemplo concreto de como la
tecnología ha tenido una incidencia medible y observable en la música. Todo comienza
con los primeros vinilos.
Piensen en la música antes de las grabaciones, una pieza
musical podía durar cualquier cantidad de tiempo, no había límite y por eso eran posibles las operas de
Wagner que duraban 4 tediosas horas. Cuando aparecieron los primeros medios de grabación, el cilindro
de cera y el disco en vinilo esto cambió, ahora las piezas musicales tenían un limite a su
duración para que cupiera en el disco o cilindro. Uno de los primeros ejemplos es la Serenata en La de
Igor Stravinsky que fue compuesta en 1925 para Brunswick Records y cabía
perfectamente en un vinilo de 78 rpm. Un detalle curioso es que la restricción de tiempo fue
levantada de nuevo en la década del 2000 con las formas de reproducción basadas
en internet como YouTube, Deezer y Spotify sin embargo la duración promedio de 4
minutos para una canción popular permanece como una herencia de las
restricciones de tiempo de los primeros vinilos.
Cuando aparecieron los primeros medios de grabación, el
cilindro de cera y el disco en vinilo esto cambió, ahora las piezas musicales
tenían un limite a su duración para que cupiera en el disco o cilindro. Uno de
los primeros ejemplos es la Serenata en La de Igor Stravinsky que fue compuesta en 1925 para Brunswick Records y cabía perfectamente en un vinilo de 78 rpm. Muchas
obras siguieron con el formato, y en el caso de grabaciones que duraban más que
la capacidad del vinilo se hacía un “fade out” para ajustarlas a la duración
del disco
En los años 50 ya se
consolidan las primeras formas de la canción
popular con una duración
promedio de 2:49 y fíjense como en los 70 el promedio sube 4:38. Esto por
supuesto tiene nada que ver con los guitarristas que bajo los efectos del LSD hacían solos de media hora… la verdad me sorprende
que hayan logrado convencer a estos guitarrista de hacer canciones de tan sólo
5 minutos. En todo caso la importancia de los puentes instrumentales (solos) se
evidencia en que las canciones de esta época duran más que cualquier otra. En
todo caso en la década del 2000 el tiempo disminuye a un promedio de 3:43, y
este es el estándar moderno.
Un
detalle curioso es que la restricción de tiempo fue levantada de nuevo en la
década del 2000 con las formas de reproducción basadas en internet como YouTube,
Deezer y Spotify sin embargo la duración promedio de 4 minutos para
una canción popular permanece como una herencia de las restricciones de tiempo
de los primeros vinilos. Es como ese huesito que tenemos en la punta del coxis,
una herencia de cuando teníamos cola. Sí acéptenlo, venimos de los monos, somos
monos que aprendimos a tocar guitarra.